Facilitación emocional

Comprender mejor lo que te ocurre

Un espacio para comprender mejor lo que estás viviendo, desarrollar tus propios recursos y encontrar tu forma de avanzar.

Qué es la Facilitación Emocional

La Facilitación Emocional es un proceso de acompañamiento orientado al autoconocimiento, el aprendizaje y el desarrollo de competencias emocionales.

Puede haber momentos en los que sabemos que algo no termina de encajar, pero nos cuesta ponerle nombre. Otros en los que sabemos qué ocurre, pero no encontramos la manera de afrontarlo de forma diferente.

Durante el acompañamiento trabajaremos para comprender mejor lo que estás viviendo, reconocer emociones, necesidades, recursos y dificultades, ampliar perspectivas y explorar nuevas posibilidades de respuesta.

Mi papel no es decirte qué deberías hacer ni darte una solución preparada, sino acompañarte para que puedas comprender mejor tu experiencia, desarrollar tus propios recursos y tomar tus propias decisiones.

Tú sigues siendo la persona protagonista del proceso.

Tres movimientos para orientarnos

Estos tres movimientos funcionan como una orientación, no como una secuencia rígida. Dependiendo de la persona y del momento podremos avanzar, detenernos o volver sobre alguno de ellos.

Conciencia

Comprender mejor qué está ocurriendo, reconociendo emociones, pensamientos, necesidades, recursos, dificultades y límites.

Regulación y aprendizaje

Desarrollar recursos, habilidades y nuevas formas de relacionarte con aquello que estás viviendo.

Acción

Cuando tenga sentido, trasladar lo aprendido a tu vida cotidiana mediante decisiones, pequeños pasos o nuevas formas de responder.

Lo que ocurra al llevarlo a la práctica también nos proporcionará nueva información para seguir comprendiendo y aprendiendo.

La Facilitación Emocional es un servicio de acompañamiento y desarrollo personal de carácter no sanitario.

↑ Volver arriba

En qué puedo acompañarte

No necesitas llegar con un problema perfectamente definido ni con un objetivo claro. A veces sabemos qué queremos cambiar; otras, el primer paso consiste precisamente en comprender mejor qué nos está ocurriendo.

La Facilitación Emocional puede acompañarte en situaciones de la vida cotidiana relacionadas con el conocimiento de ti mismo, la gestión emocional, las relaciones, la toma de decisiones o los procesos de cambio y desarrollo personal.

Comprenderte mejor

Identificar y comprender mejor lo que estás sintiendo, reconocer necesidades y patrones habituales, y profundizar en tu autoconocimiento, autoestima y autoconcepto.

Relacionarte de otra manera con tus emociones

Reconocer y comprender tus emociones y desarrollar recursos para regularlas y responder de forma más consciente ante situaciones de estrés cotidiano, sobrecarga o dificultad emocional.

Relaciones, comunicación y límites

Desarrollar recursos relacionados con la comunicación, la asertividad, la expresión de necesidades, el establecimiento de límites, la empatía o la gestión de conflictos interpersonales.

Decisiones, cambios y momentos de transición

Ordenar lo que estás viviendo, explorar alternativas y encontrar tus propios pasos ante decisiones, cambios de etapa, nuevos objetivos, hábitos o momentos de bloqueo y estancamiento.

Desarrollar recursos propios

También podemos trabajar para desarrollar competencias emocionales, entrenar habilidades y ampliar recursos que puedas utilizar de manera autónoma en tu vida cotidiana.

No necesitas saber exactamente qué te ocurre ni tener claro por dónde empezar. Parte del acompañamiento puede consistir precisamente en descubrirlo juntos.
↑ Volver arriba

Cómo trabajaremos

Cada proceso parte de una persona, una situación y unas necesidades diferentes. Por eso existe una estructura que nos orienta, pero no un guion cerrado.

Partimos de lo que necesitas

Las primeras conversaciones nos permitirán comprender qué te ha llevado a solicitar acompañamiento y qué te gustaría trabajar. No necesitas llegar con todo claro: podemos comenzar precisamente por ordenar lo que está ocurriendo.

Trabajaremos con la información que resulte relevante, sin necesidad de conocer toda tu historia ni buscar necesariamente una causa oculta.

Construimos una forma de trabajar juntos

Hablaremos de tus expectativas, de lo que necesitas para sentirte cómodo, de lo que puedes esperar de mí y de tu propia participación en el proceso.

Esta alianza no es un acuerdo rígido, sino un marco vivo de colaboración que podremos revisar a medida que avance el acompañamiento.

Utilizamos las herramientas que tengan sentido

La conversación, la escucha y las preguntas serán recursos fundamentales. Cuando resulte útil, podremos incorporar escritura, recursos expresivos, atención emocional y corporal, respiración, mindfulness, visualización, ejercicios de comunicación, roleplay u otras prácticas.

Cada propuesta tendrá una finalidad concreta, se adaptará a ti y podrás decidir si quieres realizarla.

La herramienta está al servicio del proceso, no el proceso al servicio de la herramienta.

Llevamos el aprendizaje a tu vida cotidiana

Cuando tenga sentido, podremos trasladar lo trabajado a situaciones reales mediante pequeñas prácticas, decisiones o nuevas formas de responder.

No son deberes ni exámenes. Lo que ocurra al poner algo en práctica, también cuando no salga como esperábamos, nos proporciona información para seguir comprendiendo, aprendiendo y ajustando el proceso.

↑ Volver arriba

Sesiones y proceso

La primera sesión

Sirve para conocernos, comprender qué te ha llevado a solicitar acompañamiento, explorar qué necesitas y valorar si este tipo de trabajo encaja contigo. También aclararemos el funcionamiento y los límites del servicio.

No es necesario que llegues con un objetivo perfectamente definido. Podemos comenzar precisamente por darle forma juntos.

Las siguientes sesiones

Retomaremos lo trabajado anteriormente y revisaremos qué ha ocurrido desde la última sesión. Los aprendizajes, dificultades o cambios que aparezcan nos permitirán mantener o ajustar la dirección del proceso.

Cuando acordemos alguna práctica entre sesiones, su finalidad será trasladar lo aprendido a tu vida cotidiana, no comprobar si has «hecho los deberes».

Duración y frecuencia

No existe un número predeterminado de sesiones. Una necesidad concreta puede quedar suficientemente atendida en una única sesión, mientras que otros objetivos pueden requerir varias.

La frecuencia se acordará según tus necesidades y podrá modificarse durante el proceso. También revisaremos periódicamente si continuar sigue teniendo sentido y aportando valor.

El cierre también forma parte del proceso

El acompañamiento puede finalizar cuando el objetivo se haya alcanzado suficientemente, cuando consideres atendida la necesidad que te llevó a comenzar o cuando dispongas de recursos para continuar por ti mismo.

No es necesario que todas las dificultades hayan desaparecido ni que todo esté «resuelto».

El objetivo es que progresivamente necesites menos acompañamiento, no más.

Cerrar un proceso no significa cerrar la puerta. Si más adelante aparece una nueva necesidad, podremos valorar si tiene sentido iniciar un nuevo acompañamiento.

↑ Volver arriba

Marco profesional y límites

Qué es y qué no es este servicio

La Facilitación Emocional es un servicio de acompañamiento y desarrollo personal de carácter no sanitario, orientado al autoconocimiento, el aprendizaje y el desarrollo de competencias emocionales.

No constituye psicoterapia ni atención sanitaria. No realizo evaluaciones clínicas, diagnósticos ni tratamiento de trastornos psicológicos o psiquiátricos, ni sustituye la atención de profesionales sanitarios cuando esta resulta necesaria.

Si ya recibes atención psicológica o psiquiátrica

Esto no excluye automáticamente la posibilidad de realizar un proceso de Facilitación Emocional, siempre que exista un objetivo adecuado para este servicio y claramente diferenciado de la atención sanitaria que estés recibiendo.

La Facilitación no cuestionará, modificará ni sustituirá tu tratamiento ni las indicaciones de los profesionales que te atienden.

Cuando necesitas otro tipo de ayuda

Si aquello que necesitas queda fuera de mis competencias o requiere evaluación o atención especializada, te lo comunicaré con claridad y podremos valorar qué tipo de profesional o recurso resulta más adecuado.

Orientar hacia otro profesional cuando es necesario también forma parte de un acompañamiento responsable.

Confidencialidad y cuidado de la información

Lo que compartas durante el acompañamiento será tratado de forma confidencial y con respeto a tu privacidad.

La información recogida se limitará a aquella que resulte necesaria para prestar el servicio y darle continuidad. Antes de comenzar se facilitará la información correspondiente sobre confidencialidad, sus límites y el tratamiento y protección de tus datos personales.

Tu autonomía

Tú decides qué quieres compartir y qué aspectos deseas trabajar. Puedes expresar que no quieres abordar un tema, rechazar una práctica o dinámica, plantear dudas sobre el proceso y decidir finalizar el acompañamiento.

Mi responsabilidad es ofrecerte un marco claro, trabajar dentro de mis competencias y señalar los límites del servicio cuando sea necesario.

Acompañar no significa decidir por ti.
↑ Volver arriba

Preguntas frecuentes

¿Necesito saber exactamente qué quiero trabajar?

No. Puedes llegar con un objetivo concreto o simplemente con la sensación de que hay algo que necesitas comprender, ordenar o afrontar de otra manera. Parte del primer trabajo puede consistir precisamente en darle forma juntos.

¿Tengo que contar toda mi historia?

No. Trabajaremos con la información que resulte relevante para comprender aquello que quieres abordar. Tú decides qué compartes y cuándo no quieres profundizar en algún tema.

¿Tengo que hacer ejercicios entre sesiones?

No necesariamente. En algunos momentos puede resultar útil realizar una práctica, observar determinadas situaciones o probar alguna pequeña acción. No se trata de «hacer deberes», sino de generar experiencias de las que podamos aprender.

¿Qué diferencia hay entre Facilitación Emocional y psicoterapia?

La Facilitación Emocional trabaja desde el autoconocimiento, el aprendizaje y el desarrollo de competencias emocionales y personales. No realiza evaluación clínica, diagnóstico ni tratamiento de trastornos psicológicos o psiquiátricos.

¿Puedo acudir si ya voy al psicólogo o al psiquiatra?

Sí, siempre que exista un objetivo adecuado para la Facilitación Emocional y claramente diferenciado del tratamiento que estés recibiendo. El acompañamiento no sustituye, modifica ni interfiere con las indicaciones de los profesionales sanitarios que te atienden.

¿Qué ocurre si durante una sesión me emociono mucho?

Las emociones intensas pueden aparecer durante una sesión. Podemos detenernos, dar espacio a lo que estás sintiendo y valorar qué necesitas en ese momento. Si aquello que aparece requiere una atención fuera de mis competencias, priorizaremos el acceso al recurso adecuado.

¿Utilizas Reiki durante las sesiones de Facilitación Emocional?

La Facilitación Emocional y el Reiki son servicios diferentes, aunque pueden ser complementarios. Que trabaje también como Maestro de Reiki no significa que vaya a utilizarlo automáticamente durante una sesión de Facilitación Emocional. Cada servicio mantiene su propio encuadre, finalidad y forma de trabajo.

Si en algún momento pudiera resultar adecuado incorporar Reiki como recurso complementario, se hablaría previamente contigo y se utilizaría únicamente con tu consentimiento.

En ningún caso su utilización modifica los límites profesionales de la Facilitación Emocional ni sustituye una atención sanitaria o psicológica cuando esta sea necesaria.

↑ Volver arriba