Sesión 1 · 15 de octubre

Parar y observar

Atención y experiencia presente

← De observar a elegir

Este espacio reúne algunas ideas y propuestas de la primera sesión para que puedas volver a ellas cuando lo necesites.

01

Lo que hemos explorado

Durante esta primera sesión hemos comenzado a observar cómo funciona nuestra atención y qué ocurre cuando decidimos dirigirla voluntariamente hacia algo.

La atención se mueve

Podemos dirigir nuestra atención hacia una referencia concreta, pero también puede ser captada por sonidos, pensamientos, sensaciones y otros estímulos. Que esto ocurra es parte de nuestra experiencia cotidiana.

Darse cuenta también es practicar

Cuando prestamos atención a una referencia concreta, es normal que en algún momento nos distraigamos. Reconocer que nuestra atención se ha desplazado nos permite regresar a aquello que habíamos elegido.

ATENDER → DISTRAERSE → DARSE CUENTA → VOLVER

Mindfulness: qué observamos y cómo lo observamos

Practicar mindfulness consiste en prestar atención intencionadamente a nuestra experiencia presente. No se trata de dejar la mente en blanco ni de conseguir una concentración perfecta. También importa la actitud con la que observamos: podemos intentar hacerlo con curiosidad y apertura, sin juzgar inmediatamente lo que aparece.

02

Esta semana · Parar → Notar

Te proponemos una pequeña invitación para la vida cotidiana.

En algún momento del día, si te acuerdas, prueba a detenerte durante unos instantes y observar.

PARAR → NOTAR

Puedes hacerte alguna de estas preguntas:

¿Qué noto ahora mismo en mi cuerpo?

¿Cómo estoy respirando?

¿Qué punto de apoyo puedo sentir?

No necesitas responderlas todas, encontrar algo especial ni dedicarle un tiempo determinado.

Puedes elegir una referencia, observarla durante unos instantes y después continuar con lo que estabas haciendo.

No se trata de estar pendientes de nosotros mismos durante todo el día, sino de recordar de vez en cuando que podemos parar y observar.

Parar no tiene que resolver lo que ocurre.
Puede ayudarnos a darnos cuenta de lo que está ocurriendo.

03

Práctica escrita · Volver al cuerpo

Si te apetece repetir por tu cuenta la práctica que realizamos durante la sesión, puedes utilizar esta pequeña guía como referencia.

No necesitas seguirla de manera rígida ni conseguir ningún resultado concreto.

01

Preparar

Busca una posición suficientemente cómoda. Puedes permanecer sentado, de pie o adoptar otra postura que te resulte adecuada.

No necesitas cerrar los ojos. Puedes cambiar de postura, adaptar la práctica o detenerla en cualquier momento.

02

Explorar

Lleva suavemente la atención hacia el cuerpo. Puedes comenzar por los pies, el contacto con el suelo o los puntos de apoyo.

Observa también las manos y, si te resulta cómodo, el movimiento natural de la respiración. No necesitas modificar nada.

03

Elegir y volver

Elige una de esas referencias y permanece atento a ella durante unos instantes.

Si aparece un pensamiento, un sonido u otra sensación que capta tu atención, puedes reconocerlo y regresar a la referencia elegida.

No pasa nada si necesitas volver muchas veces. Darse cuenta también forma parte de la práctica.

04

Ampliar

Cuando quieras, deja de mantener la atención únicamente en ese punto y permite que se amplíe.

Observa de manera más abierta las sensaciones del cuerpo, los sonidos del entorno o los pensamientos que puedan aparecer.

No necesitas seguirlos, rechazarlos ni cambiar lo que estás experimentando.

05

Terminar

Recupera poco a poco la atención al lugar en el que te encuentras y a tu cuerpo.

Puedes realizar algún pequeño movimiento, cambiar de postura o mirar a tu alrededor.

Cuando lo desees, continúa con lo que estabas haciendo.

Recuerda: esta guía es una referencia flexible. Puedes adaptarla a tus circunstancias y utilizar solamente aquellas partes que te resulten útiles.